viernes, 20 de noviembre de 2015

etereo.

Y cada mañana está ese momento bello, casi mágico, etéreo, donde ya despiertos seguimos un poco dormidos, ese limbo donde no hay recuerdos ni dolor. Y es un segundo, un suspiro lo que dura. 
Casi como si al despertar, en ese primer respirar, inhalamos sin vuelta atrás un poquito de nuestra vida y ahí nos despertamos. Y sentimos. Y así nos quedamos

No hay comentarios:

Publicar un comentario