De lo que quiero estoy muy segura,
no tengo un segundo de duda;
esta claro en mi pensar.
Pero entre mi claridad,
se asoma un miedo incontrolable
de cegarme por un poco de falso amor.
Por un abrazo vacio,
o un beso sin sentido.
Y allí comienzo a temblar,
rogando en tus redes no caer.
Desorientada trato de un poco razonar
e intento con vos no alucinar.